mio madre

Mio madre nun sabía idiomes pero yera tan mimosa... dicíame que con enfotu pues algamar cualquier cosa. Mio madre nun sabía idiomes pero falaba a les freses, facía ensalada rusa y mil tortielles franceses. Mio madre nun sabía idiomes pues pisó poques escueles, ¡y facía un caldu gallego y unes coles de Bruseles...! Mio madre nun sabía idiomes, yera una madre estupenda, facía arroz a la cubana con salsa a la boloñesa. ...Primeros versos del poemario Mio madre, de Aurelio González Ovies, editado por Pintar -Pintar, abril 2010 (Edición en asturiano)

lunes, 14 de octubre de 2013

ROSQUILLAS DE LIMÓN, muy fáciles




Dicen los que saben del tiempo que poco a poco los días se tornarán más otoñales. Y con el frío propio de la estación, cada vez apetecen más los fritos dulces acompañando una rica taza de chocolate o un cafetín. 
Hoy, os dejo unas rosquillas de limón que a nosotros nos gustan mucho. La receta es de Pilar Ovies, una conocida cocinera de raíces luanquinas, de su libro Tu cocina. Son muy fáciles de hacer y si contáis con la suerte de tener a mano limones caseros o ecológicos, descubriréis el aroma que desprenden al freír y el intenso sabor a este rico cítrico.
 A ver qué os parecen.

Os dejo un texto de A. G. Ovies, publicado en La Nueva España.

 LO QUE CABE EN UN NOMBRE

Bañugues, desde el antiguo Rompeolas.
Fotografía gentileza  de Nieves, Dulce y salado. Luz y color, gracias amiga
                                                                                                                                   (A Pepe, el de La Ribera, in memóriam)

Fue pronto, muy temprano. Pero tuvimos tiempo de despedirnos (lo de los funerales, puro trámite, como afirmabas tú muy a menudo). Me cogiste la mano y me pediste que te firmara un libro y te diera las gafas. Fue tan pronto que ni yo lo creía ni tú te lo esperabas. Pero hubo unas horas todavía y mientras recordamos aventuras y trances, yo medía lo mucho que cabe en un nombre, en cuánto te llevabas o se quedaba en mí, entre tu despedida y mi existencia.

La vida entera, la vida paso a paso, la cortedad del tiempo, la longitud del frío, las noches del verano, la playa de Bañugues, el fuego y la queimada, el sol sobre Moniello, las cunetas con cherva, los retos de la infancia, las fiestas de San Jorge, tu molino y la ñora, tu cara con las pecas, los domingos del Camping, tu casa en La Ribera.

Los años de instituto, tu vocación de escuela, la luz del Rompeolas, aquel viaje a los Lagos, tu apego a las hogueras. Los Stukas y Cuélebre, las romerías que hicimos, las obras de teatro, las carrozas, el Club, la iglesia vieja. Nuestra estancia en Santiago, las uvas de O Grobe, las vistas desde Vigo; las Cíes, la juventud, los sueños, la quietud de la ría y las mejilloneras.

Tu puerta abierta siempre, los sábados del Valpa, la época del Brumel y del Andros, el pop de Ricchi e Poveri, los días de los 80. La Marina, El Tomillos, Los Panchos y Mecano, las bravas, las mistelas. La colección de pósters, los guateques del Pósito, los primeros cassettes, las pandillas de siempre, las de los veraneantes. El brillo de la edad y las verbenas.

La lanchas y el cigarro, las risas con Maruja, las tardes con Teresa. La siesta tan sagrada. El olor del salitre y el tufo de la brea. El musgo de la rampa. La voz de las gaviotas. Las grandes caminatas. El Brisamar, las rocas del Fornón, la luna en Roballera, las brasas, las sardinas, las guitarras, alguna bronca que otra, algún enfado, algún capricho y muchas, muchas confidencias.

Cabe todo en un nombre. No somos más que un nombre. Tú estabas en la cama y yo pensaba: no puede ser tan rápido, no puede ser así. Pero así fue. Ahora estarás por siempre sobrevolando el turno de las horas, ceniza entre tu casa y las mareas.

sábado, 28 de septiembre de 2013

PRINCESITAS (Receta de Anun)



Otro dulce. Esta vez unas princesitas. Un bocado excelente, de pastelería asturiana, para el paladar más exquisito.

Este fin de semana, como cada año, toca la celebración de Nuestra Señora del Carmen en el pueblo de Bañugues. Una fiesta que estos días nos trae un poco de añoranza, recordando a nuestro querido párroco Don Ángel, impulsor de la misma desde su llegada,  hace más de cincuenta años. Él, Marianista al cien por ciento, propuso la idea a los mariscadores que terminaban la costera de la langosta por estas fechas y aceptaron gustosos honrar a su Virgen de esta manera. Así, año tras año, se sigue subiendo la imagen de la Santa en procesión, el último sábado de septiembre,  desde la iglesia parroquial hasta el Pósito de Pescadores, pernocta aquí y al mediodía del domingo se la lleva, de nuevo en procesión, de vuelta a la iglesia.( Don Ángel ya descansa al los pies de la Madre y reza por nosotros, seguro)

Con estas princesitas, venero a la Patrona, recuerdo a Don Ángel y felicito a todos los marineros, a la Asociación de Vecinos por los actos y a quienes participen de los mismos.

Espero que os gusten


Unos versos de A. G. Ovies:


PATRONA DEL MAR

Reina de las olas
y los pescadores,
ya suena la Salve
de la iglesia al Monte.

Dueña de la mar
y de los timones,
guíanos el rumbo
y los corazones.

Patrona del agua
y del horizonte
alúmbranos siempre
las costas del Norte.

Ama del océano
Estrella en la noche,
Rosa de los vientos,
no nos abandones.

Madre de consuelo
y los pescadores
te suben, te rezan
de la iglesia al Monte.



La receta se la debo una vez más a mi amiga Anun, es de su curso de pastelería. Muchas gracias amiga.

viernes, 13 de septiembre de 2013

MARAÑUELAS DE CANDÁS, receta de una güelina del Centro de Día


El cestín lo hicieron los usuarios del Centro de Apoyo a la Integración de Candás. Muy guapo chicos.
Mañana, 14 de septiembre, se celebra en el precioso pueblo de Candás la festividad en honor al Santo Cristo. Muchas son las personas que se desplazan desde diferentes puntos de la región  para rezarle con fe. Siempre permanecerá en mi recuerdo lo bien que lo pasábamos cuando llegaba esta fecha. Nos reuníamos un grupo bien numeroso de amigos y familiares y marchábamos a Candás, con los bocadillos, las empanadas, tortillas y manteles, para comer en Santarúa, rezar a los pies del Santo y bailar en la Baragaña... Típica es la foto familiar en las escaleras que conducen a la iglesia y que los más devotos suben de rodillas... Sin olvidar, claro está, las atracciones: los caballitos, las tómbolas, lanchitas y aquel torturador vaivén (si soltabas las manos te caías y si no las soltabas, la falda se subía hasta la cabeza para auténtico regocijo de los chavalinos, que siempre se sentaban enfrente). Aún diviso todo como una realidad y el olor a pólvora de los voladores parece que me llega...

Hoy quiero desear a todos los candasinos unas felices fiestas y publico unas marañuelas. La receta se la pidió mi sobrino a una güelina del Centro de día de Mayores.  Gentilmente me la hizo llegar y además anotó también la de los bollos. Me prestó mucho, y desde aquí le mando un beso y las gracias. Así las preparé. Muy ricas.
El Santo Cristo de Candás, en procesión multitudinaria. (Foto por gentileza de María Teresa Álvarez)
(Foto gentileza de María Teresa Álvarez)

Y también unas palabras para Gozón, pueblo hermano, de A. G. Ovies, en La Nueva España.

De Gozón y sus sitios

Semblanza en la memoria de los rincones de un hermoso concejo

banuguesverano.jpg
Bañugues.
 De Bañugues recuerdo la vida entre gaviotas y güinches que giraban sobre brea y nordeste. Y aquellos chatarreros con furgones muy viejos, que rompían el silencio voceando qué compraban. Y radiantes mañanas como ilusiones nuevas. Y lanchas, bien pintadas, con nombres de mujeres. La Ribera, Cerín. La sirena de Peñas, con su ronco lamento. La calma de El Llugar, La Quintana y la escuela. La tienda de Benina. La bruma mañanera que tapaba Llumeres. De Luanco, Santa Ana, su blanco cementerio entre eucaliptos altos. El Crucero y Falín, con carbón siempre a cuestas. El gris economato. La cochera y los Roces. La conservera, el ruido de sus máquinas lentas. Don Ignacio y la fiebre. El Adel. Las Delicias. La Hestoria y sus bohemios. Y el olor a tergal de grandes almacenes.


De Bocines y Cardo, los prados extendidos, sus huertas cultivadas, sus casonas antiguas, con palmera y balcones, sus cuadras gigantescas, sus paneras esbeltas, toda su superficie como riqueza en ciernes. Y el cuerpo de Antromero, amante de la playa. De Nembro aquel ramal que lleva a Susacasa. Y la loma de Busto, que nunca se divisa. Y las fincas hermosas que lindan con Balbín. Y el molino del cruce que había en Faraguyes. Y los molinos de agua de San Jorge de Heres. Heres, horizonte y maizales, primavera y verbenas, Gelaz. Ladia y su carro con berzas y con leche.


En Viodo estaba todo. El Ferrero y el vértigo. Solarriba, Tezán. Caminos conocidos, caserías muy prósperas, seres inolvidables. El pan más delicioso. Viodo fue grande en mí. Había tanta luz como ahora tanta muerte. Y de Verdicio aún veo la iglesia que se asoma, las dunas que admirábamos, el viento de Tenrero, las curvas que conducen a Podes y a su gente. El Caleyón, mi infancia, Jesusa, Adolfo, agosto, la leche recudida, el candor de Avilés, el corredor que mira la silueta de Ambiedes. Ambiedes, lejanía de donde viene el médico y allí donde mi tío descansa eternamente. Atajos que se escurren por el suelo de Vioño. Lindes de Manzaneda, pomaradas inmensas que suponen el mundo, palacios escondidos, castañedos que cercan la mudez de Budores, matorrales que envuelven el pasado y sus puentes.


Laviana y sus fronteras, Zeluán, Endasa, Nieva. Qué largo aquel trayecto que hicimos tantas veces. Siderurgia y canteras, tolvas, fábricas, dragas, grúas descomunales, barcos, óxido, humo. Parroquia en la que acaba la gama de los verdes. Gozón, hierba, salmoria, acantilado y raza, comarca que resurge, tradición que perece.

sábado, 7 de septiembre de 2013

GALLETAS DE MANZANA

Mañana día 8, se celebra el día de Asturias y volvemos las miradas a nuestra Patrona, La Santina de Covadonga. Desde aquí quiero hacer un sencillo homenaje a los productos de nuestra tierra y os dejo unas galletas, sin huevo, muy fáciles de hacer. Uniendo avellanas, nueces y manzanas, unos minutos de dedicación y el calor de un horno, conseguimos unas galletas muy ricas. Quiero advertir únicamente que las manzanas tienen que estar verdes y duras, para que no se deshagan al cocer. Y si son de las que se utilizan para hacer la sidra asturiana, mejor.
Espero que os gusten (Os dejo el enlace de una tarta para la Santina)


Un texto de A. G. Ovies:
ASTURIAS

banuguesdesde-penas.jpg
Tarde de agosto, desde el Cabo de Peñas, Asturias.http://www.youtube.com/watch?v=pbubmSXP8T0

Asturias, si yo pudiera, si yo pudiera contarte. Si yo pudiera decirte, y pudieras tú escucharme Por donde quiera que miro, por donde quiera que paso, no veo más que vacío, no piso más que pasado. Montañas que nos aíslan, caminos prejubilados, bosques enfermos de sombra, campos que ya no son pasto. Herrumbre, ruinas, raíles; carrizos, barro y barrancos. 

Aldeas donde el olvido sangra por todos sus caños, veletas desorientadas en el vano del tejado. Rosas silvestres que afirman la soledad de los marcos; gallinas que picotean del abandono los granos. Manzanos vivos de muérdago, vestigios de espantapájaros. Corredores donde esperan a sus difuntos los gatos. Bardales, zarzas, retamas; rodadas, berros y cardos.

Paneras donde agonizan las vértebras de los carros. Razas rurales que arriendan su identidad y sus sábados. Riqueza traicionada por subvenciones y pactos. Región para cazadores y dos osos amaestrados. Linderos que no limitan sino con los avellanos. Ríos de seca corriente, por más que sigan bajando. Abrevaderos, tritones, águilas, cuervos y grajos.

Comarca museizada en trisqueles y urogallos. Verde poeta a derroche en dípticos y calendarios. Tierra para telarañas y lamentos de venados. País con la lengua rota, trozada por artesanos. Tradiciones enristradas en vigas y diccionarios. Aire por el que ni surcan las crines de los caballos. Barrenas, frío, barbecho, terrones, cuadras y páramos.
Jóvenes aves que vuelan en pos de un cielo más claro. Espacio que no soporta su tanto espacio parado. Concejos que nadie habita más que la luz y los tábanos. Ancianos que se adormecen en los asilos urbanos. No sé, tal vez me equivoco, quizás fui siempre un romántico. Tal vez no pasan ni miran, por donde yo miro y paso. Asturias, si yo pudiera.Te vale más no escucharlo (La Voz de Asturias, 13-09-08).A. G. Ovies

lunes, 26 de agosto de 2013

PECHUGA DE POLLO ASADA



Hoy un plato barato, fácil y rico. Lo podemos dejar preparado con antelación porque queda hasta más sabroso.


Y un recuerdo especial para nuestra querida amiga Elena, que el pasado día 24 cumplió 99 esplendorosos años. Eres una luchadora y seguro que celebraremos muchos más.
Aunque con el calor, las flores se vinieron abajo, tus brotes siguen abriendo...

Os dejo un texto de A. G. Ovies, publicado en La Nueva España:

Son más que yo

Sensaciones de una plácida tarde de verano

banugueselpicu.jpg
Sábado. Agosto. Dos mil trece. Me siento a contemplar el sol que ya se extingue. Hay un rumor de casa en todo el pueblo. En tardes como ésta bulle algo muy hermoso semejante a la vida. La hora del regreso, la casa acogedora, el olor de la cena. La candidez del día ya oscurece. Todo desprende mansedumbre y oro. Todo es inaprensible, grandioso, casual. Nada a mí alrededor menos endeble. Me sobrepasa cuanto existe y observo, cuanto calla y me ignora. Y entiendo que soy yo el que apenas conoce el por qué estoy aquí, tan sin sentido a veces.


Todo es muy superior. Me aventaja el gorrión que salta hasta las migas que pongo en el alfeizar. La higuera que, tranquila, espera hasta septiembre. La abeja que recorre las corolas del alba. El perfil de la noche con sus viejos contornos. Las hebras de la brisa que pasa suave y leve. Todo posee arraigo y entereza. Todo es continuidad, respuesta y testimonio. El pozo y el brocal. El poste y la alambrada. El fuego, la ceniza. Los tallos y la rosa. La espina que protege. Fluye en todo más voz que en mi palabra. En todo más verdad que en mi presencia, porque todo es impulso y situación. Todo un mínimo afán de lo aparente.


Son más estas hortensias que cada año retoñan. Más esta telaraña perfecta como un día, tan breve y consistente. Estos cuervos que cruzan la altura del verano. Este suelo donde hunden su eternidad los robles. El libre camachuelo, con su lamento grácil. Más, son mucho más los grillos, las chicharras y estas solas luciérnagas que encienden. Más que yo en esta noche, bajo esta magnitud de estrellas que salpican el cielo inabarcable. Más que yo que no ofrezco ni un poco del misterio y el aplomo que ofrecen.


Dicen más. Significan y asumen su temor y sus límites. Constituyen mejor la entidad que los nombra, el cuerpo que los finge, la tez que los contiene. Cualquier tramo de luz, cualquier gesto de roca, cualquier tímido musgo, cualquier fruto carnoso me fascina y excede. Porque son lo que indican su quietud y su inercia, lo que mira la tierra, lo que lava la lluvia, lo que el frío transita, lo que el amor intenta. Son lo que acaricia el aire, lo que carga el vacío, lo que conforma el todo, algo que yo no puedo casi nunca por siempre.

sábado, 17 de agosto de 2013

PASTEL DE ALDEA, CON NATES, CHOCOLATE Y COCO




Estos días de verano, especialmente en el mes de agosto, se celebran muchas fiestas en nuestro concejo. Entre ellas, en El Ferrero, en el mismo corazón del Cabo Peñas, los vecinos veneran a su patrona, La Virgen de la O. Me gustaría felicitar a todas las personas que hacen posible año tras año su celebración y en especial a ese grupín de actores estupendos que interpretan magistralmente comedias propias de nuestra región, teatro costumbrista. Me recuerdan a la infancia, cuando nos reuníamos con sillas improvisadas ante grupos itinerantes y nos hacían soñar. Enhorabuena a todos, que vuestro entusiasmo cree escuela en el pueblo.
Y os dejo un pastel que solía preparar nuestra madre, con los recursos que tenía a mano, ahora casi un privilegio. Seguro que en muchas casas de aldea también se hace.
 A ver qué os parece.


Vista aérea de El Ferrero, Cabo Peñas, Gozón (Imagen copiada de elferrero.com)
Un poema de A. G. Ovies:

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Viodo, Gozón
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Volverás en verano

y encalaremos juntos la fachada del tiempo.

Aquí todo envejece a ritmo campesino

y te echamos de menos cuando tus rosas

revientan como un tiro de sangre.

Todos los días del año son los más oportunos

para añorar al ser que nos ha abandonado.

Pero tú volverás;

yo sé que te apetece escuchar las rodadas

de la infancia entre la manzanilla;

yo sé que tienes ganas de entender

qué dicen las gaviotas cuando rompen el sol a picotazos;

pero tú volverás              

porque han puesto autobús para llegar al nunca,

porque el pueblo se queda poco a poco,

porque quiero cambiarte unos cromos del llanto,

porque te necesito para labrar el frío.

Volverás a esa hora temprano

y los niños irán ya a la escuela en pantalones cortos

y te diré en secreto por qué cantan los gallos

y te llenaré un libro del olor de las cuadras.

Volverás porque, a veces, si nos falta algún rostro

el pasado es reciente a cada siempre.

viernes, 9 de agosto de 2013

LICOR DE GUINDAS CASERO

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Necesita unos meses de reposo. Este es del año pasado.
Va pasando, poco a poco, este verano. Primero con un tiempo lluvioso y frío y últimamente con unos días calurosos y propios de la estación. Espero que sean jornadas festivas y alegres para todos los que se acercan a esta cocina. Os deseo toda la felicidad posible y que aprovechéis al máximo el tiempo, disfrutando de la familia y de los amigos.

Y para esas reuniones en las que pasamos unas sobremesas en agradable compañía este licor de guindas viene como anillo al dedo. Mi vecina Leti tuvo la amabilidad de regalarme un cesto repleto de estos pequeños frutos y lo preparé.

Tengo varias fórmulas para  elaborarlo, pero esta vez me decanté por la que recoge un libro que una buena amiga me hizo llegar. Y no es un recetario cualquiera, perteneció a una amante de los fogones y viajó con ella desde Argentina. Viene cargado de historias e inundado de la esencia y la destreza de su propietaria:


Me gustaría desde aquí, agradecer este obsequio. Lo sabré valorar como se merece. Gracias.


Es un licor muy rico y fácil.  Un chupito bien frío nos presta en verano. A ver qué os parece.

Quisiera recordar con unos versos de A. G. Ovies, a nuestro querido D. Ángel. D.E.P.


AMPLITUD INFINITA

Algo tenemos de dioses e infinitos. Pero somos mortales. Algo llevamos como de flor y pájaro, como de trigo y tormenta. Algo nos pertenece en la amplitud de la palabra. Algo somos de las bahías y los árboles y de la blanca nieve. Algo somos del humo y de las fíbulas y de las definiciones.

Algo. Somos algo.

La tarde y la mañana. La tarde y la mañana. El cielo azul, la brisa, el aire. La estampa, los tejados, el llanto, la ventana. Somos la risa, el muro, la cantiga, el paisaje. Algo como el camino y los emprendedores.

Como el día y la noche. Como el día y la noche. Y el día y la noche.

A. G. Ovies, Las señas del perseguidor, Avilés 1999