mio madre

Mio madre nun sabía idiomes pero yera tan mimosa... dicíame que con enfotu pues algamar cualquier cosa. Mio madre nun sabía idiomes pero falaba a les freses, facía ensalada rusa y mil tortielles franceses. Mio madre nun sabía idiomes pues pisó poques escueles, ¡y facía un caldu gallego y unes coles de Bruseles...! Mio madre nun sabía idiomes, yera una madre estupenda, facía arroz a la cubana con salsa a la boloñesa. ...Primeros versos del poemario Mio madre, de Aurelio González Ovies, editado por Pintar -Pintar, abril 2010 (Edición en asturiano)

martes, 20 de noviembre de 2012

RABÓN

Varias propuestas de rabón. En cada casa se hace a su manera.
Siguiendo con los platos de nuestros abuelos, que no dejan de ser  los nuestros, hoy publico el rabón. Seguramente a los más jóvenes no les suene de nada, pero somos muchos los que crecimos con esta especie de papilla. Nuestra madre nos lo preparaba y lo alternaba con los biberones, cuando éramos bebés. Con más edad, para las cenas, con una yema revuelta. A nuestra tía le prestaba y de vez en cuando se lo preparaba para ella, bien espeso y le añadía azúcar y leche. Lo solíamos hacer cuando nos regalaban leche, sobre todo si era de una vaca recién parida. Y cuando alguien estaba enfermo y con poco apetito, un plato de rabón caliente, para que sentara bien y alimentara. Me consta que en muchos hogares aún lo siguen preparando. A mí me encanta, de cualquier manera. Hace unos días, comentando con mis vecinas Mariló y Ana Mari cómo se hacía en su casa, me dijeron que, en ocasiones, tostaban primero la harina y así quedaba con un colorín dorado muy apetecible y de sabor más rico. Unas veces con maicena, otras con harina corriente, con azúcar, en salado... Es un plato socorrido y muy valorado, entonces, cuando los recursos eran pocos.
Bueno, os dejo varias versiones. Las cantidades de los ingredientes son orientativas, depende de los gustos, haciéndolo así queda una mezcla entre crema y papilla.

Quemado.

Un poema de A. G. Ovies


Un día más

Posted by aureliog under General
tardenieve.jpg
                                                                                                                 (AGO. Principios de invierno. 2010)

La cocina prendida. El viento

en la ventana. La luz

a media fase.

Los calderos con agua. Madre fríe

patatas, con miedo a que tronara.

El armario, las puertas con los

cromos. La mesa. El bidón

de la leche, el bote con la nata.

La caldera que hierve, las zapatillas dentro

de la hornilla, por si padre llegaba.

                         

La noche. El calendario. Un

tendal con la ropa encima

de la chapa. Las paredes

chorreando. Y el tiempo: aquel

olor a humo y a vida requemada.



Con harina tostada. Se las dedico a mi amiga Mariló, con cariño, desde su pueblo.

Con harina tostada

Necesitamos

  • dos cucharadas colmadas de harina
  • 350 ml de leche
  • una pìzca de sal
  • miel y azúcar para acompañar (opcional)

Elaboración
Ponemos la harina en una sartén amplia a fuego medio y dejamos que se tueste. La dejo hasta que empieza a oler como a fruto seco. Le  damos vueltas constantemente para que no se queme. La dejamos enfriar y la tamizamos.
Ponemos la leche a hervir, menos un par de cucharadas. En una taza, mezclamos la harina con las dos cucharadas de leche reservadas. Añadimos la sal. Mezclamos bien para que la harina no quede con grumos. Cuando la leche hierva, ponemos poco a poco sobre la mezcla de la taza, hasta terminarla. Removemos.
Volvemos a colocar la mezcla en el cazo y ponemos al fuego, dejándolo hasta que hierva y sin dejar de remover.

Ponemos en cazuela de barro o el plato que queramos para servir.
Se puede tomar así, o añadiendo azúcar o miel.
Queda rico, la harina tostada le da un gusto especial.

Con maicena

Necesitamos

  • dos cucharadas rasas de maicena
  • 400 ml de leche entera
  • un pellizco de sal
  • azúcar, miel, para acompañar (optativo)

Con maicena.

Elaboración
En un cazo, ponemos la maicena, la sal y un chorro de leche. Batimos bien para eliminar los posibles grumos. Añadimos el resto de la leche, la sal, y ponemos al fuego sin dejar de remover, hasta que hierva unos 5- 8 minutos.
Servimos acompañado de la miel o el azúcar. También se toma sin nada, 
Muy cremoso.

Requemado

Necesitamos

  • 2 cucharadas colmadas de harina
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 400 ml de leche
  • la piel de medio limón
  • una rama de canela
  • azúcar para decorar
  • una pizca de sal


Quemado.

Elaboración
En un cazo ponemos a hervir, despacio, la leche con la piel del limón y la canela. En otro cazo, colocamos un chorrín de leche fría, la harina y el azúcar, mezclamos bien y ponemos al fuego, removiendo sin parar. Añadimos la leche que tenía el limón, colada y bien caliente, poco a poco, hasta terminarla. Esperamos a que hierva.
Colocamos en el plato o cazuela.
Espolvoreamos generosamente azúcar, cuando esté templado.

Y quemamos. Nuestra madre lo hacía con el ganchu de la cocina de carbón, bien caliente, al rojo vivo.
Y listo para servir.
Muy rico.

Con yemas de huevo

Necesitamos

  • 2 cucharadas colmadas de harina
  • medio litro de leche
  • 2 yemas
  • una pizca de sal
  • piel de medio limón y 1 rama de canela (optativo)
  • azúcar o miel para acompañar (optativo)

Con yemas de huevo.

Elaboración
Si lo hacemos con la canela y el limón, pondremos a calentar, despacio, la leche con ambos. En otro cazo, mezclamos bien la harina con un chorro de leche fría y la sal, mezclamos bien y a continuación ponemos poco a poco, la leche que teníamos caliente en el cazo y la sal. Mezclamos. Si no queremos que tenga estos sabores (canela, limón), se calienta la leche solamente, hasta que hierva y se añade poco a poco, de igual manera que en la anterior explicación. Una vez que hierva, lo apartamos del fuego y esperamos unos  minutos a que se enfríe un poco, separamos las claras de las yemas y las vamos incorporando, de una en una, con movimientos rápidos, para que no se corte la yema con el calor de la crema. 
Servimos, sin nada o con azúcar o miel.. Se suele comer caliente.
También está muy bueno. En la foto no se aprecia, pero queda con un color más dorado, por las yemas.

¡¡¡A ver si vos gusta!!!













36 comentarios:

  1. Ay Labidú!! mi madre te haría la ola. Sigue haciendolo de vez en cuando para una cena de capricho.A ella le gusta salado.
    Yo no recuerdo haberlo tomado de niña, pero de adulta si que lo he hecho de maizena,en temporadas que tenía el estomago un poco protestón me sentaba fenomenal. Estas recetas no se si alimentan más al alma o al cuerpo, tienen tantos recuerdos.
    Besinos

    ResponderEliminar
  2. Pues no lo conocía, pero me ha encantado el rabón en cualquiera de sus versiones, ya sabes como me gustan las recetas de toda la vida, gracias por publicarla.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  3. una receta muy parecida a LAS PUCHAS de mi pueblo, tambien muy antigua del tiempo que no habia casi nada para comer y lo poco que habia era un autentico lujo, me ha encantado tu receta y la tengo que probar para ver la diferencia entre ella y mis puchas, si quieres verlas las tengo subidas en mi blog. besitos guapisima

    ResponderEliminar
  4. La verdad es que yo tampoco la conocía pero gracias a tí es una receta que podré probar.
    Un besito desde Las Palmas.

    ResponderEliminar
  5. cualquiera de las cuatro opciones me parece estupenda, tiene que estar muy rico. Un besito

    ResponderEliminar
  6. Pues mira, te voy a ser sincero, aunque la distancia que separa tu tierra de la nuestra, yo creo que este plato estaba muy extendido y lo recuerdo de mi niñez...cuando mi madre venga a casa por Navidad, jejejeje...como El Almendro...se lo pregunto...pero creo que si!!!
    Besos

    ResponderEliminar
  7. pero cómo no nos va a gustar? benditos platos de la postguerra que fueron los artífices de tanta sy tantas generaciones tiraran hacia delante con ingredientes básicos.
    Me fingiré enfermita a ver si me lo hacen en casa jajaja

    muchos besosssssss

    ResponderEliminar
  8. jejeje te tomo la palabra! ñam ñam

    besotes, que pases un buen día

    ResponderEliminar
  9. me gustan todas, y lo se porque me las he comido muchas veces, en mi casa se llamaban papas, unas veces así con yema y otras con harina tostada, incluso con un poco de manteca de cerdo, alimento simple, económico y muy socorrido para dar alimento a toda la familia. gracias por hacerme recordar mi niñez amiga y tienes razón, las mejores las de los calostros de vaca recién parida. un abrazo fuerte, de esos que hasta hacen daño.

    ResponderEliminar
  10. Yo lo comía de Maizena y a mis hijas también les gusta.Las recetas de ahora como la leche frita o la crema inglesa bien podrían basarse en estos platos antiguos.besinos

    ResponderEliminar
  11. No me recuerdo comerlo, ni lo reconozco con ese nombre pero cuando he seguido leyendo me ha venido el olor acordándome de cuando era muy pequeña, que ilusión
    Gracias!!!
    Bss
    Patricia

    ResponderEliminar
  12. Bueno yo creo que 37 es ser aun joven, pero haber nacido en un pueblo retrasa la modernización jajaja, así que si me acuerdo!!!. Sobre todo porque mi padre era lo que cenaba últimamente cuando ya estaba pachuchín...así que lo sigo teniendo muy presente. Son recuerdos alegres y tristes, pero que forman parte de mi vida.
    Besinos

    ResponderEliminar
  13. Es verdad,yo se lo hacia a mi hija con harina de maiz un pelín tostadita. Por cierto me preguntas como seco los chorizos, pues he puesto unas cuerdas en un sitio que le de mucho frío seco y los pinchas con un alfiler para quitar el aire.Espero que te animes la maquina la mas pequeña cuesta unos 30 euros y también pica la carne.Espero que te animes y me cuentas.Besossss

    ResponderEliminar
  14. Por este nombre no lo conocía, pero es verdad que era un plato humilde hace bastantes años, nuestras abuelas eran muy sabias a la hora de alimentar a su familia. Con esa capa de azúcar requemado ha de saber a gloria.
    Besos.

    ResponderEliminar
  15. Olha mais uma receita antiga, com sabor de outros tempos. Por cá não sei se também se fazia, mas acho que não.
    O creme parece ser delicioso, simples e super leve e cremoso. Claro que a versão que mais me piscou o olho foi a do açúcar queimado, adoro!!
    Um beijinho.

    ResponderEliminar
  16. ...traigo
    ecos
    de
    la
    tarde
    callada
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    COMPARTIENDO ILUSION
    LABIDU

    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...




    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE LABERINTO ROJO LEYENDAS DE PASIÓN, BAILANDO CON LOBOS, THE ARTIST, TITANIC SIÉNTEME DE CRIADAS Y SEÑORAS, FLOR DE PASCUA …

    José
    Ramón...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. José ramón, tienes unos blogs estupendos. Gracias por acercarte a mi mesa. Cuando te apetezca, vuelves, estás invitado. Besinos.

      Eliminar
  17. Yo soy de las que no tengo ni idea de esta receta , ni siquiera había oído el nombre pero sí que como Belén , mi madre me hacía la papilla de maizena y me encantaba.
    Un besín.

    ResponderEliminar
  18. Me ha encantado el poema: Principios de invierno
    Muy real y hogareño, parece un cuento
    He comido únicamente el de maicena sin huevos. Y se llama crema de maicena que se lo hacía a min hijos cuando eran pequeños. Pero el de harina tiene que estar rico también.
    Bss

    ResponderEliminar
  19. Yo no lo he comido nunca pero le he preguntado a mi madre y ella dice que sí , pero en Galicia lo llamaban "papas" .
    Como me gusta visitarte !!!
    Besinos.

    ResponderEliminar
  20. Hola Labidú.

    Era la cena casi diaria de mi abuela, la hacía muchísimas veces y de vez en cuando si estábamos en casa de ella la tomábamos ya mí me encantaba. Ella la hacía con maicena y creo que con azúcar. Tengo que decirle a mi madre que haga memoria porque ella prefiere las papas. Cómo me ha prestado ver esta receta y tantísimas versiones, desde luego la requemada está de lujo. Como siempre gracias por publicar estas recetas, yo creo que se están perdiendo y personalmente me da mucha pena, menos mal que ahí estás tú para prepararlas y lucirlas tan guapas.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  21. M-J. que recuerdos ,mi madre nos lo daba cuando estabamos malinos ,pero cuando mi hijo era pequeñin yo tambien se lo tengo hecho para la cena
    Es que tus recetas me traen tantos recuerdos ....
    eres lo mas de lo mas
    besinos guapa

    ResponderEliminar
  22. Papas! En mi pueblo de llaman papas. Hacían las papas de maíz y estas de trigo. En casa nos hacían las de trigo dulces, con azúcar , y no recuerdo bien si les ponían yemas. Creo que no. Le preguntaré a mamá.

    Aún se las hizo a mi padre varias veces antes de morir que era lo único que le entraba :-(, no hace muchos meses.

    Me han entrado unas ganas locas de rescatarlas para mi blog...me encantan! Creo que esas con azúcar quemado tienen que estar muy buenas! Buenísimas !

    Besinos mi alma gemela :-)

    ResponderEliminar
  23. yo no conocía de nada esto! y menos el nombre de rabón! aprendo mucho contigo en serio

    ResponderEliminar
  24. hola Labidu madre mia, mi madre y mi padre lo cenaban muchas veces por lo menos mi madre que le encanta yo la verdad no lo he comido nunca pero si que lo he probado y esta muy rico le voy a preguntar a mi madre el nombre pero creo que ellos debe de ser por ser de la zona del valle del Huerna las llaman farinasy tambien las hacian de maiz y de trigo ahhh me encnto la poesia preciosa me encanta venir aqui
    !!!! un besin !!!!

    ResponderEliminar
  25. Hola!!! Me encanta tu blog, ya tienes una seguidora más!!! Te invito a que te pases por el mío.
    Un besote muy gordo
    www.congustoyagusto.blogspot.com

    ResponderEliminar
  26. Labidú, yo no lo conocía pero vamos, me dan ganas de hacérmelo un día jiji.
    Un besito linda!
    http://janakitchen.blogspot.com

    ResponderEliminar
  27. Qué receta más curiosa, en cierto modo, recuerda a las gachas medievales que eran con leche y un poco de harina, algo parecido a una bechamel de pobre.
    Me encanta, una receta que no conocía y que tendrá años y años.
    Besazos.
    Alicia.

    ResponderEliminar
  28. Mi querida amiga: otra de tus entradas cargada de recuerdos...buenos recuerdos. Por aquí las llamabamos papillas de harina tostada y recuerdo que las mujeres llevaban las bandejas con la harina a la panadería para que mi madre la metiese en el horno, también recuerdo como siempre mi madre, a media cocción, las sacaba y la movía con el corte de la masa para que se soltaran y evitar que se hicieran un bloque. Otra cosa que también me recuerda a mi infancia (y que tú entrada me ha hecho recordar) son lo que aquí llamamos calostros (no sé si en el resto de España se llamará igual) y es la primera leche de la vaca o cabra recién parida, Era como una leche cortada que se cocía con canela y corteza de limón y luego se comía espolvoreado con azúcar. Cuanto daría por un buen plato o por alguna de tus ricas versiones de rabón (aunque me gustan todos, si tengo que elegir me quedo con la quemada), Mil besicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si María, por aquí también se conoce con ese nombre, calostro. Besinos amiga.

      Eliminar
  29. Qué pinta más rica y cremosita! Tiene que ser una delicia y calentito prestará un montón. Con la barriguita caliente y llenita a dormir como un bebé.
    Besitos

    ResponderEliminar
  30. No conocía yo este plato... gracias por descubrírmelo.
    Me encantan tus recetas y tus historias.
    Un besote.

    ResponderEliminar
  31. No sé cual elegir, todas son deliciosas!!!!

    Besos.

    ResponderEliminar
  32. Esto no lo conocia pero quisiera probarlo....un plato cargado de recuerdos y nostalgia....en Chile tambien se conoce como calostro ese liquido de la leche.........Abrazotes, Marcela

    ResponderEliminar
  33. Madre mía, la de veces que las comí de pequeña. Era mal comedora (como cambia la vida. Ahora que tenía que comer poco...) y me alimentaba a base de esta delicia, pero recuerdo que cuando alguien en casa, andaba algo delicado del estómago, mi madre utilizaba el rabón, como remedio casero ¡y surtía efecto!. Cuando tuve mi primer hijo, los médicos ya recetaban el Dalsy y otras lindezas para los estómagos ¡una pena!. Qué recetinas más ricas y entrañables, Mª Jesús.

    Un besín.

    ResponderEliminar
  34. Gracias por tu sugerente receta. Me huele a casa de pueblos interiores.
    me pasaré por aquí más a menudo.
    No decaigas en tu trabajo en este blog.
    Felicidades.
    FranCo (Francisco Concepción

    ResponderEliminar