mio madre

Mio madre nun sabía idiomes pero yera tan mimosa... dicíame que con enfotu pues algamar cualquier cosa. Mio madre nun sabía idiomes pero falaba a les freses, facía ensalada rusa y mil tortielles franceses. Mio madre nun sabía idiomes pues pisó poques escueles, ¡y facía un caldu gallego y unes coles de Bruseles...! Mio madre nun sabía idiomes, yera una madre estupenda, facía arroz a la cubana con salsa a la boloñesa. ...Primeros versos del poemario Mio madre, de Aurelio González Ovies, editado por Pintar -Pintar, abril 2010 (Edición en asturiano)

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jueves, 20 de septiembre de 2012

CARAJINOS, para el grupo de baile Ocle

Caseros y baratinos.
Hoy una receta sencilla de unos dulces también sencillos. Y con historia. Cuando era pequeña los carajitos o carajinos (para no confundirlos con los de Salas), significaban fiesta o domingo. Nos los solían comprar en las romerías o cuando íbamos al cine. Recuerdo a Engracia con su carrín lleno de todas las cosas más ricas del mundo: helados, barquillos... Y a Aurelio, el de Juanita, con su puestín también de golosinas. Y entre ellas estaban los carajinos. Nos gustaban mucho y además, al estar duros, duraban un montón.

Ya de mayor, formé parte de un grupo de folclore autóctono, en mi pueblo: Grupo folclórico Ocle. Un ramillete de jóvenes entregados, deportistas y animosos. Con pocos medios y muchas ganas, prepararon festivales internacionales en Luanco y a la vez viajaron por media Europa, dando a conocer nuestros bailes. En alguna ocasión hicimos marañuelas para sacar algún dinerín y se nos ocurrió la idea de hacer carajinos. Gustaron mucho y se vendían muy bien.

Significó mucho para mí compartir con ellos tantos proyectos, tantos viajes y anécdotas. Con muchos   conservo una amistad sólida, con otros, por desgracia la vida es así, apenas coincido. Por motivos de estudios, trabajo o familia, nos distanciamos, aunque nos presta mucho cuando nos vemos,  recordar las vivencias en común, esos recuerdos preciosos de aquellos años, desde finales de los 80 hasta mediados de los 90. El grupo aún está activo, mucha gente joven comienza con ilusión a dar sus primeros pasos en las danzas de nuestros antepasados, de la mano de algunas parejas del grupo inicial. Desde aquí les deseo la mejor de las suertes y espero que luchen por volver a ser un equipo fuerte.

Va por ellos,  los de antes y los actuales. Y para todos los jóvenes que hacen posible que nuestro folclore asturiano no caiga en el olvido. Gracias a todos.
La foto no es muy buena, es una copia de una revista anunciadora de un festival Internacional en Luanco.