mio madre

Mio madre nun sabía idiomes pero yera tan mimosa... dicíame que con enfotu pues algamar cualquier cosa. Mio madre nun sabía idiomes pero falaba a les freses, facía ensalada rusa y mil tortielles franceses. Mio madre nun sabía idiomes pues pisó poques escueles, ¡y facía un caldu gallego y unes coles de Bruseles...! Mio madre nun sabía idiomes, yera una madre estupenda, facía arroz a la cubana con salsa a la boloñesa. ...Primeros versos del poemario Mio madre, de Aurelio González Ovies, editado por Pintar -Pintar, abril 2010 (Edición en asturiano)

lunes, 16 de mayo de 2011

QUESADA PASIEGA

La hice en un molde para empanadas de 40 por 20 centímetros.
Siempre me gustó mucho la quesada. Recuerdo que la primera vez que la comimos fue en una excursión del colegio a Santander. Entramos en una panadería o pastelería, no recuerdo bien, y nos apeteció probarla nada más verla en el expositor. Mamá nos compró un trozo bien grande, recuerdo que partían y pesaban lo que quisieses, y lo repartió para todos... ¡Qué rica! Además el trozo se nos hizo pequeño enseguida, no empalaga nada y tiene ese saborín a queso y limón tan rico. Mi amiga Yoyi me comentó que un familiar suyo, que reside en Cantabría hacia una muy rica y, como me quiere bien, le preguntó de qué manera la hacía. Ésta es su receta. Sale perfecta. Muchas gracias Yoyi, muchos besinos pa ti y pa tu familia.


Queda con un bonito color dorado.

NECESITAMOS:
  • 1 kilo de requesón bien fresco
  • 400 gramos de azúcar
  • 200 gramos de mantequilla al punto pomada
  • 200 gramos de harina
  • 4 huevos grandes, batidos
  • el zumo de medio limón
  • un pellizco de sal
  • un chorro bueno de coñac
  • canela en polvo

La presenté con un aro de mermelada.
ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 200º.

En un cuenco, mezclamos el azúcar con el requesón y lo amasamos con las manos para juntarlo bien.

Añadimos los huevos, uno a uno, mezclando.

Ponemos la mantequilla al punto pomada y la integramos bien.

Añadimos el zumo de limón, la sal y el coñac.

Por ultimo le echamos la harina tamizada.

Forramos la base y los lados de un molde rectangular y colocamos sobre él la masa de la quesada, alisándola con una lengua.

Espolvoreamos con canela molida, al gusto.

Colocamos en el horno, con más base que techo y dejamos hasta que quede doradita por los bordes y al pincharla con un palillo éste salga limpìo. Me tardó una hora escasa.

Dejamos enfriar y...¡ A disfrutar!



Es de los postres que se nos quedan cortos.

¡QUE VOS PRESTE!

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