mio madre

Mio madre nun sabía idiomes pero yera tan mimosa... dicíame que con enfotu pues algamar cualquier cosa. Mio madre nun sabía idiomes pero falaba a les freses, facía ensalada rusa y mil tortielles franceses. Mio madre nun sabía idiomes pues pisó poques escueles, ¡y facía un caldu gallego y unes coles de Bruseles...! Mio madre nun sabía idiomes, yera una madre estupenda, facía arroz a la cubana con salsa a la boloñesa. ...Primeros versos del poemario Mio madre, de Aurelio González Ovies, editado por Pintar -Pintar, abril 2010 (Edición en asturiano)

sábado, 14 de marzo de 2015

BOLLINES DE OLIVA CANTARINES


La receta de hoy llegó a mis manos casualmente y gracias a Lourdes. Son unas 'bollinas' de aldea que hace su cuñada Oliva. Las preparé con natas de leche fresca, como la receta original, pero Lourdes las hace con nata comercializada, que es más asequible. También añadí un poco de sal y el rallo de limón. Os aseguro que están muy, muy ricas. Flotan al freír y no quedan nada aceitosas. Un auténtico lujo, garantizan una merienda o un buen desayuno de fin de semana.
Desde aquí, las gracias a Oliva, y decirle que es un honor poder contar con ella en este humilde blog.
Oliva Fernández, 'Cantarines', y José Luis Alonso, 'Tenislao', con la presidenta de El Pico, Esther García
HOMENAJEADOS. Imagen de el Comercio.


Os dejo un texto publicado recientemente en La Nueva España 
Bañugues. Fotografía de mi amiga Nieves, del blog,  Dulce y salado

TODO EN SU SITIO, A. G. Ovies

Quién le diera a mi tierra lo que hubo en otro tiempo. Suelos fértilesy amplios, sembrados por doquier. Maizales garbosos bajo el calor de agosto, patatales extensos como el hambre de ahora, prados llenos de gente con bálagos y carros y alegres cantinelas y hombres animosos y empuje de mujer. Y meriendas campestres, después de la fatiga, con queso y dulce y pan y tortillas jugosas y leche presa y miel. Quién le diera de nuevo la riqueza robada: el ganado paciente, cuadras muy fructuosas, caserías boyantes, castaños y robledos, pomaradas que olían a la palabra ayer. Casas propias, futuro, familias numerosas con trabajo y abuelos y padres y allegados y una sencilla mesa que te invite a comer.

Quién pudiera poblar de sabios pescadores sus playas y sus costas –Ángel, Servando, Lolo, Falín, Honorio, Arturo, José Antonio, Avelino, Quico el Pinto, Gabriel…–; quién cubrirlas de lanchas y aparejos y faros, de boyas y de redes y hacerla ser de oro como un día lo fue. Esparcir su abundancia por todos los concejos, recuperar caminos, renovar sus condados, injertar su linaje, reconstruir sus ruinas, renombrar sus palacios, amasar su prosapia y ponerlos en pie. Quién le restableciera sus montes recortados, sus riberas raídas, sus predios afligidos, su paisaje impecable, desgastado de tanto –gratuitamente en falso–, ceder y conceder.

Quién le diera sus alas y su soberanía y su lengua de siempre, la que hablaron los nuestros, y su abolengo excelso y su razón de ser. Quién avistara tanta magnitud y hermosura. Y advirtiera de pronto sus vegas florecidas y sus arroyos húmedos, sus aldeas vivaces, encaladas y sanas, con estiércol que ahumara frente a las antojanas y gallos que informaran de cada amanecer. Con quintanas, paneras, ristras de suficiencia, tendales esplendentes, filas y alegres corros en los patios de escuela, corros y multitudes en romerías y en fiestas con pólvora y charangas, con ídolos y ramos, con ropa nueva y fe.

Y que todo estuviera en su sitio, el de entonces; el que merece aún esta región honesta: los mayores al mando, con su edad y conciencia. La calma en la rutina, el horizonte enfrente, las estrellas en lo alto, el agua ante la sed. Que todo mantuviera su entidad y su esencia; que todo conservara su exactitud, su trino, su apariencia y verdad: la montaña y el río, el helecho y la malva, el jilguero y la noche, el árbol y el apego, la franqueza y el bien.


Para les bollines, necesitamos:
  • 4 huevos
  • 1 taza de nata
  • 1 taza de azúcar
  • 1 paquete de levadura tipo Royal
  • harina, la necesaria para una masa similar a la de empanada
  • pellizco de sal
  • rallo de 1 limón


Elaboración:
Batimos bien los huevos con el pellizco de sal, añadimos el azúcar y el rallo de limón, volvemos a batir muy bien e incorporamos...
la nata. Mezclamos bien. Ponemos un poco de harina, con la levadura y seguimos mezclando. Vamos incorporando poco a poco harina, hasta conseguir una masa que no se pegue a los dedos.
Formamos una bola y vamos cortando porciones que estiraremos con un rodillo. Cortamos con un cuchillo, de la forma que más nos guste. Hay que dejarle a la masa  medio centímetro de grosor, Calentamos abundante aceite de oliva en un cazo y vamos friendo primero por un lado...
y luego les damos la vuelta.( Con un poco de masa, corté unos corazones, para ver si se deformaban al freír y quedaron estupendos) Ponemos en una fuente expolvoreada de azúcar y  dejamos caer  más azúcar por arriba de las bollinas, en caliente, según las vamos colocando.
Especialmente dedicadas a Josefina y su famila, desde su pueblín.

¡¡¡Que vos presten!!!

7 comentarios:

  1. Que ricos y tiernos se ven, gracias por compartirlos.Bssss

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  2. Me encanta cuando nos cuentas historia que esa receta tradicional :-)
    Se ve un bocado estupendo.
    Un saludito

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  3. Dan ganas de probarlos, estos dulces de sartén suelen quedar muy ricos y acompañados de un buen tazón de café con leche son ideales para nuestro momento de relax.
    Besos.

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  4. Muy buena pinta, para comerselos, besos

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  5. gracias por compartir este tesoro :) me encanta el escrito. Un besazo

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  6. Ya sabes que me encantan los dulces tradicionales de todas las regiones de nuestro país, son tan ricos, tan sencillos de ingredientes y tan fáciles de comer jajaja, esto es lo que mejor se hacer ajajjajja. Te quedaron de lujo, un desayuno de lujo. Besinossss

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